El Paseo Perruno Vs el Paseo “Militar”

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Junto

El Paseo Perruno Vs el Paseo “Militar”

Mucha gente, cuando ve a un perro paseando pegado a su dueño, cabeza erguida y paso firme y rápido, sin pararse a olisquear o a saludar a otros perros, no puede evitar admirarles, e incluso desear que sus perros fuesen como el que observan. El paseo en “junto”, como suele llamarse en el adiestramiento canino, no es algo malo, siempre que se enseñe de una forma positiva y sin utilizar collares de ahogo o de pinchos que obliguen mediante el dolor a que el perro pasee a nuestro lado. De hecho, puede ser muy útil en ciertas situaciones, como el cruce de carreteras, o cuando pasamos por zonas muy concurridas. Sin embargo, deberíamos preguntarnos ¿es así como le gusta pasear a nuestro perro?

Por nuestro ritmo de vida, el trabajo, las necesidades sociales… Nuestro perros pasan gran parte de su día en nuestras casas, ya sea esperando a que volvamos del trabajo, o acurrucados a nuestro lado en el sofá después de un largo día de trabajo. El tiempo del que disponen para disfrutar del mundo exterior y de experiencias diferentes suele limitarse a 3 o 4 paseos al día, y a alguna actividad extra, como paseos por el monte, viajes… Pero en el día a día suele limitarse a los paseos. En ellos, nuestro perro se encuentra olores diferentes, perros a los que saludar, personas nuevas, y un sinfín de experiencias diferentes a las que obtiene en casa. ¿De verdad es justo obligarle a pasear pegado a nosotros, sin pararse ni un segundo a disfrutar de todo lo que le rodea? Un perro necesita ser perro, y comportarse como tal, especialmente en los paseos. Necesita poder relacionarse con sus congéneres, poder olisquear los olores que otros perros y personas han dejado antes que él (no olvidemos que el olfato es uno de los sentidos más importantes para los perros, y está muchísimo más desarrollado que el nuestro)…

ExploracionPermitir a nuestro perro investigar y disfrutar del paseo también es beneficioso para nuestra relación mutua. Imaginaos que salís a pasear a diario con un amigo por una zona llena de tiendas de cosas que os gustan, con escaparates geniales con las últimas ofertas y novedades. Imaginaos ahora que ese amigo no os deja pararos ni un segundo, y constantemente tira de vosotros sin dejaros mirar nada: ¿Cuánto tardaríais en perder relación con ese amigo, y en dejar de salir a pasear con él? Sin embargo, si vuestro amigo entiende vuestras necesidades, y espera pacientemente mientras hacéis aquello que os gusta, se reforzará enormemente vuestra relación, y aumentará vuestra confianza en él.

Pensad que vuestro perro solo tiene unos pocos paseos al día para ver el mundo y disfrutar de aquello que les encanta hacer: ¿no es preferible ser los mejores amigos de nuestros perros y dedicar esos pocos minutos a que ellos disfruten, frente a realizar un “paseo militar” para quitarnos el paseo de encima cuanto antes? Probadlo, seguramente os deis cuenta de que vosotros también disfrutáis más del paseo si lo hacéis con relajación y observáis como disfruta vuestro perro.