Turismo con perro

Turismo con perro

Cuando llegan las vacaciones, los que compartimos la vida con un perro siempre tenemos las mismas dudas si vamos a viajar: ¿nos lo llevamos, o se queda con algún amigo/familiar o en una residencia? En septiembre participé en el europeo de dogfrisbee en Italia, y aprovechamos para hacer una semana de turismo por la zona. Aprovecho nuestra experiencia para daros algunos consejos si estáis pensando en viajar con vuestro perro.

Taimi no os lo contará, pero ha visto sitios preciosos, como Florencia. Aunque ella no parece muy impresionada por las vistas.

Lo primero a tener en cuenta es a donde viajamos, y los requisitos de la zona en cuanto a vacunas, desparasitaciones, … No queremos darnos un susto y que no dejen entrar a nuestro perro una vez lleguemos a destino. Si tenéis dudas podéis concertar una cita en Veterinaria Salburua y nos encargaremos de que todo esté en orden.

Es importante cuando decidamos el destino, que pensemos también en nuestro perro, y si es el destino más adecuado para él. Nosotros tenemos 3 perros, pero solo nos ha acompañado Taimi. Nuestra otra hembra, Summer, es una perrita rescatada con bastantes miedos, y que no lleva bien los cambios. Por eso cuando viajamos no suele acompañarnos salvo caso de fuerza mayor: prefiere quedarse en la residencia de confianza y comerse a besos a sus cuidadores. Max es nuestro veterano, y ya con 10 años empieza a acusar un poquito la edad. En nuestro último viaje de fin de semana nos pareció que se resentía de las horas de transportín en el viaje, y en este caso, iban a ser muchas más, por lo que optamos por que se quedara en casa. A pesar de que ajustamos el turismo para visitar pueblecitos de la toscana, y zonas más tranquilas, también queríamos visitar Florencia, Siena o Bolonia, que son ciudades con más movimiento. Y aunque físicamente no íbamos a hacer rutas de montaña, si teníamos idea de andar bastante cada día recorriendo los pueblos y ciudades. La verdad es que una vez realizado el viaje, no me arrepiento de haberle dejado descansando en casa: creo que el viaje, las caminatas y las aglomeraciones en ciudad hubieran sido demasiado para el, no hubiera disfrutado nada.

Parada para beber y descansar

 

Taimi sin embargo si que ha disfrutado de nuestro viaje. Es una perra a la que le encantan los mimos, la gente, y que físicamente está muy bien preparada, por lo que disfrutó de las caminatas. Aún así es importante hacer paradas cada poco tiempo, ya que el cansancio físico y mental se acumula, y necesitan descansar para procesar todo lo que ven. Nosotros alternamos los días con más movimiento con días más tranquilos, para que tuviera tiempo a descansar. Llevábamos siempre con nosotros una mochilita con sus cosas: un bebedero, algo de comida, un bozal por si nos lo pedían en alguna zona, y una botella de agua. Recomiendo usar agua embotellada en los viajes: que el agua de las fuentes sea potable para los perros de la zona, no quiere decir que a tu perro, acostumbrado a un agua diferente, no vaya a sentarle mal. Y nada estropea más un viaje que un perro con diarrea, o tener que hacer una visita urgente al veterinario.

Sobre con información en caso de accidente, en castellano e inglés.

Otra recomendación que os hago, es que llevéis en el coche junto a vuestro perro algo de información en caso de emergencia. Si hay un accidente y os separan, o no tenéis posibilidad de dar información, nunca está de más tener una nota con algunos teléfonos de contacto, como proceder si el animal está herido, y si toma alguna medicación.

En Castiglione del Lago, junto al lago Trasimeno, permitían a los perros entrar al museo y al recinto amurallado, ¡Gran iniciativa!

Tened en cuenta además que viajando con perro, no os dejarán entrar en las catedrales, las galerías de arte… Es un turismo más bien de callejear, de perderte por las calles de las ciudades, de comer en las terrazas y observar la vida de las ciudades y los pueblos a tu alrededor, … A nosotros nos ha encantado, repetiremos seguro.