Consejos para ir al veterinario

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Consulta blanca

Consejos para ir al veterinario

Para muchas de nuestras mascotas, la visita al veterinario no es algo muy placentero. Incluso para algunas puede suponer todo un trauma. Tanto es así, que incluso los propietarios llegan a agobiarse mucho, llegando al extremo de no acudir al veterinario salvo si el animal está muy grave. Por eso queremos daros una serie de consejos para facilitar las visitas al veterinario.

En primer lugar, ¡no esperes a que ir al veterinario sea un problema para hacer algo! Si tienes un cachorro, ya sea de perro o de gato, procura acostumbrarle desde pequeño. En Veterinaria Salburua os animamos a acudir todos los meses a desparasitar en la clínica hasta que cumplan el año. Esto no sirve solo para resolver dudas o dar la desparasitación: hace que se acostumbren a venir, y a que todas estas visitas sean agradables: damos muchos premios, intentamos dar la pastilla con algo rico de comer… La idea es que vuestra mascota no quiera marcharse de lo bien que lo está pasando.

Acostumbra a tu mascota a las manipulaciones en casa. Si en casa nunca le miramos las orejas, los ojos, le cortamos las uñas, etc, será difícil que no se asuste cuando el veterinario lo haga una o dos veces al año. Tenemos que añadir al lugar extraño que un desconocido nos haga manipulaciones que no nos gustan. Por eso, si trabajamos en casa que se acostumbren a tocarles poco a poco estarán mucho más receptivos cuando tenga que hacerlo el veterinario. En casa podéis permitiros el lujo de cortar una sola uña cada día para no agobiarles y que se acostumbren poco a poco, por ejemplo. Si esperáis a que estén larguísimas para coger cita con nosotros para que se las cortemos, va a ser muy difícil que la experiencia sea agradable, y cada vez le cogerán más miedo a cortar uñas. Si no sabéis como podéis trabajar estas manipulaciones, podéis coger una cita conmigo, la educadora canina, para que os ayude en el proceso.

El veterinario no es el lugar para exigir nada. Como ya hemos dicho, es un lugar extraño, que huele a otros animales, en el que a veces puede haber varios animales distintos en la sala de espera… Seguro que tu mascota es muy obediente en su día a día, pero cuando viene a la clínica hay muchas cosas que pueden distraerle y agobiarle. Es normal que no quiera sentarse en la báscula, ya que no es tan estable como el suelo. O puede que se quiera mover por la sala de espera e investigar porque necesita oler para sentirse más tranquilo, estar sentado al lado tuyo solo le agobiará más. Por lo general un perro para sentirse tranquilo necesita oler los lugares nuevos a los que acude: una vuelta por la sala de espera sin pedirle nada ayudará mucho. Con los gatos esperaremos a estar en la consulta, una vez allí abriremos el transportín y dejaremos un tiempo para darle la oportunidad de salir por si mismo, explorar…

Si vuestra mascota tiene alguna necesidad especialcomunicádnoslo. Puede que a vuestro perro le den miedo los otros perros, que vuestro gato no haya visto nunca un perro y se sienta incómodo, o que un perro muy grande asuste a vuestro loro. Intentamos estar atentas a los estados de ánimo de vuestras mascotas, pero no les conocemos tanto como vosotros. No sintáis vergüenza en avisarnos, nada nos duele más que no darnos cuenta y que uno de nuestros clientes pase un mal rato en nuestra clínica.

Muchos premios y contactos agradables hace que los perros acudan mucho más tranquilos al veterinario.

Si lo necesitas, acude a consultas blancas. Llamamos así a consultas en las que no se realiza ningún acto veterinario, sino que se usan para acostumbrar a la mascota al veterinario. Puede que comencemos simplemente con venir a la sala de espera y que la recepcionista le de unas chuches. Después haremos que pase a la consulta sin tocarle, de nuevo intentando asociar la visita con chuches, caricias (si ellos quieren) y cosas agradables. Poco a poco, según se sientan más cómodos, introduciremos alguna manipulación, subir a la mesa… Todo esto lleva tiempo, pero mejora mucho la relación con el veterinario a largo plazo.