Mi gata cayó por la ventana

Mi gata cayó por la ventana

Llega el calor y abrimos la ventana, sabemos que a nuestra gata le encanta tumbarse en esa mesa justo al lado de la ventana. Se entretiene viendo las hojas de los árboles, los pájaros, toma el sol. Nuestra gata está feliz y a nosotras nos gusta tener la ventana abierta para que entre el fresquito y el aroma a primavera por fin. Después de un rato sin verla gata nos preguntamos ¿Dónde está Deisy? ¿Dónde está? Miramos por toda la casa, ni encima del frigorífico, ni entre las sábanas de mi cama, ni debajo de los cojines del sofá. CATASTROFE

Así me enteré yo de que los gatos, por listos y ágiles que parezcan, no son capaces de calcular la distancia desde un séptimo piso al suelo, y cuando mi gata pensó que era una buena idea pasar por el alfeizar de la ventana hasta la habitación contigua… se cayó al patio de abajo. Rebotó por los tendederos y eso la salvó de una muerte segura. 7 Pisos…

Gata paracaidista con radio y cubitos rotos, y neumotorax

Gata paracaidista con radio y cubitos rotos, y neumotorax

Cuando un gato cae de una ventana los llamamos Gato Paracaidista, el impacto es tremendo, y por mucho que amortigüen la caída cayendo sobre las patas, al final el pecho y la cabeza también se golpean contra el suelo.

Las lesiones más importante son neumotórax (la pleura que envuelve a los pulmones se rompe, así que el aire que respiran se acumula entre el pulmón y las costillas presionando las pulmones y dificultando la respiración) fracturas en las patas, fractura de mandíbula, paladar y colmillos.

Fractura del paladar y colmillos de una gata paracaidista

Fractura del paladar y colmillos de una gata paracaidista

En la clínica los tenemos en la incubadora 48 horas con oxígeno, reposo absoluto, suero, analgésicos muy potentes… y si sobreviven entonces se planifica la cirugía (patas, paladar, mandíbula) Mientras tanto muchas veces ponernos un tubo en el esófago para que puedan comer, porque un gato si se deja de alimentar unos días probablemente tenga secuelas (el hígado es un órgano que se daña fácilmente en gatos que dejan de comer)

La gata que veis en la incubadora se rompió las dos patas delanteras, tuvo neumotórax y además se le rompieron la mandíbula y el paladar. Las Rx corresponden a sus lesiones y al resultados de la cirugía que Marino e Iñaki realizaron en la clínica Alava para estabilizar las fracturas y que pudiera caminar.

Pata derecha tras la cirugía

Pata derecha tras la cirugía

También el radio y el cúbito izquierdos estaban rotos

También el radio y el cúbito izquierdos estaban rotos

La foto del paladar roto es de Sasha, otra gata paracaidista que también se rompió una pata hace ya dos años, además de varias piezas dentales.

Y todo esto tiene un gran coste, lo primero para el gato que sufre un montón, después para los propietarios, que ven sufrir a sus gatos y se sienten culpables, y por último económico.

Así que cuando lleguen estos ansiados días de calor recordad: Es suficiente con un pequeño despiste o error de cálculo, y la caída se producirá antes o después.  En el mes de Mayo en una semana tuvimos tres casos de gatos, y uno de ellos no pudimos salvarlo.

La niña de una de las gatas que se salvó me preguntaba en la consulta. ¿Cuántas vidas le quedan a mi gata? Pues os aseguro que una gato paracaidista que sobrevive gasta el menos 3 ó 4 de sus 7 vidas. Este es un ejemplo carísimo de que prevenir es mejor que curar.