El gruñido es bello, ¡respetémoslo!

  • 0
grunido labrador

El gruñido es bello, ¡respetémoslo!

Quienes hayan coincidido conmigo en alguno de mis talleres o clases particulares, seguramente me habrán oído decir esta frase: “¡El gruñido es un regalo!”.  A la mayoría de propietarios les sorprende esta afirmación, por eso he querido explicároslo en el blog de este mes, para que podáis entender esta afirmación y sobre todo, ¡respetemos los gruñidos!

Lo primero que tenemos que saber, es que la forma de comunicarse de los perros es diferente a la nuestra. Nosotros hablamos y hablamos hasta quedarnos roncos, sin embargo la mayor parte del lenguaje de nuestros perros es gestual, sin sonidos, como ya vimos en el blog sobre las señales de calma. Es por eso que cuando ellos emiten sonidos, es más importante aún que prestemos atención: nuestros perros no “hablan por hablar”.

grunido perro

Cuando nuestro perro nos gruñe quiere transmitirnos que se siente incómodo con la situación en la que nos encontramos. Ya sea por ir a cortarle las uñas, por tocarle una zona que le duele, o simplemente por acercarnos a su zona de descanso, lo que intenta decirnos es que no le gusta esa situación. Normalmente, habrá habido señales gestuales previas, pero al no estar acostumbrados a leer este tipo de señales, puede que las hayamos pasado por alto. Miradas, tensión, relamidos… Sean cuales sean las señales, no les hemos prestado atención, y nuestro perro ha considerado necesario pasar al siguiente nivel de aviso: el gruñido.  Yo suelo compararlo con ese momento en que un amigo nos repite una broma. Al principio le decimos de buenas formas que puede que la broma no nos termine de gustar. Pero si insiste e insiste, y no nos hace caso, al final levantamos la voz, o usamos un tono más serio y enfadado.

¿Cual es el problema con el gruñido? Que los propietarios, en lugar de interpretarlo como una forma de comunicación, lo ven como una “ofensa”. ¿Cómo puede ser que MI perro, al que yo adoro, y al que le compro la comida, paseo y cuido, pueda estar gruñendome? Y ante la ofensa, suele venir el castigo: le chillamos o incluso golpeamos para que no lo vuelva a repetir. Incluso puede que hagamos algo peor: ignorarlo y seguir adelante con lo que estábamos haciendo: porque “es mi perro, y se tiene que aguantar”.

Cuando hacemos estas cosas estamos enseñando a nuestro perro que esta forma de comunicación tan importante, que hace de puente entre las señales de calma gestuales y la defensa física (marcar o morder), no funciona. Y si comprueba una vez tras otra que no funciona, lo que hará será dejar de usar el gruñido, y pasará directamente a marcar o morder. Por eso es importantísimo no castigar ni ignorar nunca un gruñido: es una información muy valiosa de como se siente nuestro perro, y si deja de utilizarlo pasará a morder sin avisar previamente.grunido mestizo

Así que, ante un gruñido, lo primero que tenemos que hacer es detenernos y analizar la situación, no en vano somos la parte “inteligente” de la pareja. Respiremos hondo, no nos ofusquemos y pensemos: ¿por qué nos ha gruñido? ¿Estoy pidiéndole algo nuevo ante lo que no se siente cómodo? ¿Puede que algo le duela? ¿Le he asustado sin querer? Dependiendo de la situación, deberemos trabajar el problema de formas diferentes: podemos habituarle más despacio y mediante premios a ser manipulado para cortar las uñas, o llevarle a un chequeo a la clínica para ver si algo le duele. Si tenéis dudas, podéis acercaros a la clínica o llamar y preguntar por mi, estaré encantada de ayudaros a solventar la situación.

Recordad, ¡el gruñido es bello, respetémoslo!