Operar a mi mascota ¿Por qué?

Operar a mi mascota ¿Por qué?

No sé si hay algo que de más miedo a un propietario que el quirófano.
Creo firmemente que a las personas nos da miedo sobre todo lo que no conocemos. Me gustaría en este post que sepáis qué pasa desde que nos dejáis a vuestro animal de compañía para operar hasta que vuelve a casa. Quizás de esa forma si vuestra perra tiene una infección en el útero, o vuestro hurón un trozo de juguete en el intestino, o vuestra gata un tumor en la mama, o habéis decidido castrar a vuestro conejo, el miedo no sea tanto.

Nosotras intentamos solucionar las enfermedades de la forma que sea mejor para el animal, menos invasiva, menos dolorosa, y más definitiva…y parecería entonces que operar no es la mejor opción. Sin embargo en algunas ocasiones una cirugía es lo que más va a ayudar.
Antes de concertar una cita de cirugía os explicaremos los riesgos que conlleva dicha cirugía y cómo esperamos que progrese tras la cirugía, qué cosas pueden pasar.

Os daremos una consentimiento por escrito y un presupuesto, y tendréis la oportunidad de preguntar todas vuestras dudas. Si queréis saber cosas técnicas como qué sutura usamos, qué fármacos, cómo monitorizamos o controlamos al paciente, qué personal habrá en la cirugía o cualquier otro detalle podéis preguntarlo sin problema.También os especificaremos si tiene que venir en ayunas o no (depende de la especie, los perros y gatos pueden tomar agua pero no comer sólidos en las últimas 10 horas)
Cada paciente llega a la clínica por la mañana, ya que la cirugía se realiza en nuestras instalaciones, y si es necesario, es explorado antes de la cirugía (de hecho si hace semanas que no le hemos visto, os recomendaremos una revisión previa en la consulta con vosotros presentes días antes de la cirugía). Esta exploración es necesaria para descartar sorpresas.
Los primeros fármacos que se administran van destinados a relajar a animal y a quitar el dolor. Estos fármacos se administran de manera no agresiva, disponemos incluso de métodos que evitan el contacto con animales muy sensibles al estrés.
Cuando ya vuestra mascota está tranquila le ponemos suero y realizamos análisis y radiografías si así se ha concertado (esto lo recomendamos para tener una idea lo más precisa posible de cómo va a reaccionar ese cuerpo a la cirugía y a los fármacos, y saber hasta dónde está afectado el organismo).

Antes de operar el hurón es anestesiado y preoxigenado

Antes de operar el hurón es anestesiado y preoxigenado

Nuestras auxiliares preparan bien el quirófano, ponen el material que se necesita, el material esterilizado, rasuran y limpian la zona donde operamos para evitar infecciones después, y proporcionan oxígeno al paciente que va a ser operado al menos durante 10 minutos.
Después se induce, y cuando está anestesiado se pone un tubo dentro de la tráquea para que el gas anestésico entre por ahí. En algunas especies la intubación muy difícil y lo hacemos con mascarilla solamente (cobayas, chinchillas, hámsters, pájaros de menos de 50 gramos)
En nuestro quirófano de Veterinaria Salburua, además del veterinario que opera hay una auxiliar que controla al paciente, se asegura de que los monitores que tienen nombre “raros” tomen bien los datos (electrocardiograma, capnógrafo, termómetro, pulsioxímetro). Eso nos ayuda a mantener al paciente en su punto justo de anestesia y cuanto más controlado esté durante la cirugía mejor se va a recuperar. Además en ocasiones hacen falta dos personas operando, por ejemplo en torsiones de estómago, cesáreas.
Al terminar la cirugía además de limpiar y desinfectar todo el material utilizado, una auxiliar controla al animal operado. Muchas veces esta recuperación se realiza dentro de nuestra incubadora, que mantiene la temperatura adecuada y el aire enriquecido con oxígeno. Tener profesionales en el equipo que cuidan de estos animales es fundamental, además de contar con todos los equipos necesarios en el mismo centro evita estrés al animal.

Sólo cuando vuestro perro, gato, conejo, hurón, pájaro o reptil se está despertando recibiréis una llamada para explicaros cómo va todo.

El paciente monitorizado listo para operar

El paciente monitorizado listo para operar

Sabemos que a veces esa espera es eterna, que no podéis aguantar más y llamáis para saber cómo va todo. Entendemos que es porque queréis tanto a vuestro animal y estáis preocupados por él. Quiero que sepáis que la misma persona que ayuda en el quirófano en ocasiones ha de salir para contestar vuestra llamada, que si contesta una persona que no está en quirófano no os va a poder informar, y que si hemos terminado pero no se ha despertado, lo que más ayuda a vuestra mascota es que la auxiliar esté controlando el despertar porque es un momento crítico. Por lo tanto os pedimos por favor que tengáis un poquito de paciencia, os llamaremos en cuanto podamos dejar sin vigilancia al paciente recién operado.
Espero haber despejado algunas de vuestras dudas, si pensáis que me he dejado algo por favor, preguntad o comentar, estaremos encantadas de ayudar.

Os recordamos el teléfono 945009009 y sobre todo muchas muchas gracias por confiarnos a vuestros animales.