El cascabel en perros y gatos

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gato atigrado cascabel

El cascabel en perros y gatos

Un hermoso gato con un bonito collar y un pequeño cascabel. Esta es una imagen bastante típica, en la que muchos no ven nada extraño. De hecho, muchas tiendas de animales venden collares de este estilo, especialmente recomendados para gatos. Y no solo los gatos “sufren” este problema, conozco más de un propietario que, por desconocimiento, ha puesto un cascabel en el collar a su perro, ya por que es un cachorro o por ser de raza pequeña porque “es que sino no lo veo y lo piso”.

perro cascabel

Los perros tampoco se libran de esta moda de los cascabeles.

Lo que a priori puede no parecer un problema, para nuestras mascotas si que lo es. Estar constantemente unidos a un cascabel que hace ruido cada vez que se mueven es una tortura para ellos, y genera muchísimo estrés y malestar. ¿Sabéis porqué?

En primer lugar, porque su oído es mucho más sensible que el nuestro. Y al estar colocado tan cerca de sus orejas, el sonido constante puede resultar terriblemente molesto. Imaginaos dar un paseo de media hora con un cascabel sonando constantemente en vuestro oído. ¿Incómodo verdad? Ahora imaginaos multiplicar el sonido por cuatro, y que en lugar de media hora, fuesen las 24 horas del día. Un sufrimiento horrible.

Para los gatos, acechar y cazar es una parte muy importante de su instinto.

Para los gatos, acechar y cazar es una parte muy importante de su instinto.

Además debemos recordar que los gatos especialmente son cazadores, para los que el ser silenciosos es terriblemente importante. Puede que vuestro gato no cace nada en vuestro piso (aunque eso habría que preguntárselo a las moscas e insectos que se atrevan a invadir su territorio), pero aún así, su instinto le pide ser sigiloso, y practicar la secuencia de caza (acechar, perseguir,…) mediante el juego. Y para eso necesita ser silencioso, por lo que el cascabel le supone un estrés aún mayor.

En los perros además, puede causarnos problemas si los sacamos con ellos a la calle. Otros perros pueden estresarse ante el constante tintineo de nuestro perro, y acabar pagándolo con él. Por todo esto, os aconsejamos que nunca pongáis cascabeles u otros elementos sonoros en los collares o arneses de vuestro animales. Ellos os lo agradecerán.

 


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3  colas

Mi perro mueve la cola, ¿significa que está contento?

Vas paseando con tu perro tranquilamente por el parque. Otro perro se os acerca, tirando de la correa, con la mirada fija en vosotros y las orejas tensas. Incluso tiene la espalda ligeramente encrespada, y mueve la cola sin parar. Al ver que se sigue acercando, tu perro y tú os vais sintiendo más inseguros, y empezáis a buscar una escapatoria, a lo que el dueño del otro perro os dice: “no te preocupes, está contento y solo quiere saludar, ¿no ves cómo mueve la cola?”

Los galgos necesitan su largas para equilibrarse en los giros a alta velocidad, igual que los guepardos.

Los galgos necesitan sus largas colas para equilibrarse en los giros a alta velocidad, igual que los guepardos.

Seguro que los que seguís habitualmente el blog ya habéis detectado que algo  no va bien en esa situación. Si, el perro mueve la cola, pero todo su cuerpo nos está gritando ¡problemas! El dueño haría bien en no creer todos los mitos que oye en el parque, y hacer caso a lo que el cuerpo de su perro le está diciendo. Los perros usan su cola como todo su cuerpo para comunicarse, pero no siempre significa que estén contentos, ni mucho menos.

No existe una tabla de posturas con la que podamos descifrar a nuestro perro. Los perros usan su cola para ayudarse a mantener el equilibrio. Además existen muchos tipos de colas diferentes: rectas, curvadas, largas, cortas… Cada perro conseguirá comunicarse con su cola de una manera diferente a los demás, única.

La cola de los shar pei es enroscada,, y no puede realizar algunos movimientos, por lo que estos perros tienen que buscar otras formas de comunicarse.

La cola de los shar pei es enroscada y no puede realizar algunos movimientos, por lo que estos perros tienen que buscar otras formas de comunicarse.

Hay estudios que dicen que dependiendo de si la cola se mueve hacia la izquierda o la derecha, las emociones serán negativas o positivas. Pero yo os animo a que estudiéis a vuestro perro en su conjunto: fijaos si se encrespa (tampoco significa siempre que estén enfadados, puede ser señal de excitación), si sus músculos están tensos, como es su mirada… De esta forma aprenderéis a relacionar los movimientos y posición de su cola con su estado de ánimo, y entenderles mejor siempre nos ayudará a ambos a tener una mejor relación.


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ojo cerrado

Cierra el ojo ¿Que le pasará?

¿Alguna vez habéis tenido una ulcera en la córnea? Si alguna vez se os ha metido un mosquito en el ojo, o un poco de arena en la playa tendréis una ligera idea de lo que eso molesta. Pues una úlcera es como si te rascaran la córnea en cada movimiento del ojo. ¿Cómo no van a cerrar el ojo los pobres animales?

Yo tengo los ojos muy secos, cada mañana me levanto como si tuviera un puñado de arena en los ojos, hasta que no pasan unos 30 minutos no puedo abrir los ojos con comodidad. ¿Qué haría yo sin las lágrimas artificiales? Así que cuando veo un perro, gato o hámster que cierra el ojo enseguida me pongo en su lugar y quiero aliviar esa molestia cuanto antes.

 

Cuando nuestro animal cierra el ojo, es posible que tenga una úlcera.

Vale, ya sabemos lo que es una úlcera, una herida en la córnea, y sabemos que duele, así que  ¿Cómo diferenciamos una conjuntivitis de una úlcera? Si la úlcera hace poco tiempo que está ahí, no se ve a simple vista con facilidad, por lo que echamos un tinte que se llame fluoresceína, que es de color verde fosforito y … así si  podemos estar seguros de si hay una úlcera en el ojo aunque sea pequeña.  Cuando ya han pasado varios días en la superficie de la córnea (que normalmente es brillante y transparente) comienzan a aparecer cambios, opacidades, zonas blancas…incluso si lleva mucho tiempo la herida se recubre de vasos sanguíneos rojos, hasta pueden aparecer manchas marrones o negras.

Para explorar bien los ojos muchas veces tenemos que sedarles a los podres, tal es el dolor que tienen y miedo a que les toquemos los ojos. Si además hay que hacer pruebas complementarias como tonometrías, ecografías o exploraciones del fondo del ojo (que tienen nombres muy raros, pero básicamente nos ayudan a saber si además de la córnea hay más estructuras del ojo afectadas)

La mancha blanquecina que veis sobre la córnea es una úlcera amplia y profunda

La mancha blanquecina que veis sobre la córnea es una úlcera amplia y profunda

En ésta ulcera ya hay vasos sanguíneos, por eso tiene ese tono rojizo

En ésta ulcera ya hay vasos sanguíneos, por eso tiene ese tono rojizo

¿Por qué tiene una úlcera en el ojo?

Hay varias causas, por ejemplo:

un cuerpo extraño, que se le haya metido algo en el ojo. No os podéis imaginar las pedazo de espigas que sacamos de entre los párpados durante los meses de verano. Sólo de acordarme cierro los ojos yo también.

que el propio animal tenga pelos o pestañas que le están rozando continuamente, por lo que además de curar la herida tendremos que solucionar ese problema añadido, porque si los pelos siguen rozando, los problemas volverán y volverán.

un arañazo de gato. Los gatos tienen unas uñas afiladísimas, y cuando se pelean muchas veces lanzan la zarpa tan rápido que pueden atravesar la córnea y encima entran bacterias por el agujerito, lo que complica el caso.

Falta de lágrima o “ojo seco” ¿Os suena? Es lo que os he comentado que me pasa a mí. La lágrima sirve para mantener húmeda y sana la córnea, y como sistema de limpieza del ojo, y si hay poca lágrima o es de mala calidad, pueden aparecer úlceras sin necesidad de que haya ninguna agresión, golpe, espiga ni nada.

Virus, si, si, los virus pueden causar ulceras en cornea, párpados, incluso lengua. Los herpesvirus por ejemplo nos pueden jugar malas pasadas en los gatos.

Exceso de exposición al aire: esto ocurre cuando los párpados no cubren del todo la superficie de la cornea en cada parpadeo, cuando el animal duerme con un ojo medio abierto (puede ser incluso después de una anestesia) cuando el ojo está más grande o más fuera de lo normal , o si hay algún problema en los párpados que impidan que se cierren sobre los ojos. Puede pasar incluso con un secador de pelo o aire acondicionado que apunte a la cara.

Una solución quiero.

Para curar una úlcera en la córnea entonces necesitaremos: quitar el dolor, evitar que se infecte (o si está infectada poner antibiótico), mientras se cura facilitar que el resto de las estructuras del ojo no se vean afectadas, y solucionar la causa. Así que algunas úlceras se curan en una semana aplicando gotas en los ojos varias veces al día y otras necesitan meses de tratamiento y cirugías, así que cada caso es totalmente distinto.  De hecho en Veterinaria Salburua dominamos varias técnicas, y si es necesario os remitimos al centro especializado Visualvet de Portugalete.

En esta ocasión elegimos una lentilla transparente, sabemos que está puesta porque tiene unos puntos negros ¿Los ves?

En esta ocasión elegimos una lentilla transparente, sabemos que está puesta porque tiene unos puntos negros ¿Los ves?

Una alternativa a la lentilla es coser la membrana nictitante de tal forma que cubra la córnea durante 2-3 semanas

Una alternativa a la lentilla es coser la membrana nictitante de tal forma que cubra la córnea durante 2-3 semanas

 

Para curar  ulceras crónicas o complicadas necesitaremos un aporte de humedad a la córnea, gotas, y muchas veces mantener la córnea tapada durante varias semanas con una lentilla, con la membrana nictitante (lo que llamamos tercer párpado), colgajos de conjuntiva, membrana amniótica.Os presentamos algunas de las soluciones para que las conozcáis, porque son sencillas y muchas veces resolutivas.

Sobre todo, acordaos de que si vuestra mascota cierra el ojo es porque le duele, así que cuanto antes llaméis al 945009009 antes os podremos ayudar.


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Veterinaria Salburua perro vomitos diarrea pancreatitis Bizi

Un perro que vomita puede tener pancreatitis

Me acuerdo perfectamente del lunes en que fui a saludar a mi perra Bizi por la mañana y me encontré un montón de vómitos y diarreas por todos los lados. En vez de venir trotando como cada mañana a saludarme moviendo el rabo, tuve que buscarla, y me la encontré en un rincón, quieta, hecha un ovillo… me miró con esa carita y a mí me dio un vuelco el corazón. Algo muy malo tenía que ocurrir para que ni siquiera me moviera el rabo. Enseguida se me pasaron varias causas posibles: habría comido un trozo de plástico o alguna basura (a pesar de que yo la había paseado atada y estando muy atenta para que no comiera nada del suelo), tendría un virus intestinal, una gastroenteritis, pancreatitis, un tumor…Sólo sabía que tanto vómito y diarrea significaba que necesitaba atención veterinaria urgente y yo en casa no podía ayudarla.

La llevé en brazos hasta el coche, en el camino hasta la clínica veterinaria cada vez que pasábamos por un badén se estremecía y cuando llegamos y aparqué, otra vez la cogí en brazos porque no tenía fuerzas ni para caminar. Mientras atravesaba el jardín y la acera notaba su respiración entrecortada y me entraban ganas de llorar.

Mi perra de 17 años estaba muy enferma, tenía vómitos, diarrea, estaba fría y triste, y mi cara debía reflejar toda mi preocupación porque en cuanto entré en la sala de espera mis compañeras corrieron a acondicionar una jaula para que Bizi estuviera cómoda y a preparar una vía y la bomba de infusión para ponerle suero intravenoso.

¿Cómo podemos ayudar a un perro con vómitos y diarrea? Os preguntareis…

Cuando un perro vomita una y otra vez se deshidrata, le baja la glucosa, hay menos líquido dentro de sus venas, le cuesta mantener la temperatura y se queda frío (muchas veces la temperatura baja por debajo de 36 grados, y lo normal para un perro sano son 37,5-39 grados)  Por lo tanto hay que rehidratarle, y para eso ponemos una vía dentro de una vena, la fijamos con venda y esparadrapo, y conectamos el suero a una bomba de infusión(es una máquina que hace que el suero entre justo a la velocidad que necesita el perro según su peso)

Vomitar duele, y cualquiera de las causas de tanto vómito que se me ocurrieran también duelen (un cuerpo extraño que se hubiera comido, gastroenteritis, pancreatitis…). Los perros son muy duros, la mayoría no expresan el dolor gritando. Pero Bizi tenía que tener mucho dolor porque no me había movido el rabo al verme, no quería caminar y su cara estaba muy muy triste. Así que tenía que ponerle analgésicos realmente potentes, familiares de la morfina, y un antiinflamatorio. Sí, eso le haría sentirse mejor, calentita, con suero y sin dolor. Además le pondría fármacos por la vena para que actuaran rápido, un antivomitivo y protectores gástricos para que no vomitara más. Y así me daría tiempo para hacer pruebas y averiguar cuál era la causa de los vómitos y la diarrea.

Le sacamos sangre para analizar y ver si tenía anemia, además era importante saber si los riñones y el hígado estaban funcionando bien. Yo la había desparasitado cada tres meses con una pastilla, pero ¿Y si había bebido de un charco y se había contagiado de Giardias o coccidios? Analizamos las heces también pero no vimos que la causa estuviera allí. Con mucho cuidado porque le dolía al moverse, le hicimos una radiografía. Hacía 6 meses un domingo no quería pasear y la causa fué una dilatación de estómago, pero en esta ocasión el estómago tenía su tamaño normal. Sólo encontramos los glóbulos blancos altos, eso indicaba una inflamación o infección en algún lugar del abdomen ¿Dentro del intestino? ¿En el estómago? ¿El hígado? ¿Sería una pancreatitis? ¿Tendría una piedra en un uréter y estaba teniendo un cólico?

¿Tendríamos que operar? ¿O se podría bien con la medicación? ¿Necesitaba algún fármaco más? Para tener todas esas respuestas faltaba todavía una prueba más, una ecografía nos ayudaría y yo quería que la realizara alguien de confianza y con experiencia.

Llamamos a Ana Solas y salimos de dudas: el páncreas de mi perra estaba inflamado, mucho, y la grasa de alrededor aparecía más blanca en contraste con el páncreas. La ecografía no dejaba dudas, Bizi tenía una pancreatitis. Por lo menos se libraba de ir al quirófano…sólo quedaba esperar a que ese páncreas de 17 años tuviera capacidad de regenerarse y desinflamarse.

El tratamiento no cambiaba mucho: suero, analgésicos, protectores gástricos… y antibiótico para mantener controladas a las bacterias del intestino.

Atrás quedaron los tiempos en que los perros con pancreatitis eran sometidos a ayunos prolongados, cuando en realidad en esta situación Bizi necesita comer, aunque sean pequeñas cantidades de una dieta baja en grasa para reponerse. Así que cada 3-4 horas le ofrecímos las latas más ricas de la clínica. ¡Qué mal se pasa cuando tu perro no quiere comer! Pero si ella siempre había sido muy tragona… Así que estuvimos más de un día ofreciendo comida, calentita, con la mano, sentadas en el suelo con ella… hasta que quiso empezar a chupar un poco de lata. Cuando comprobamos que le sentaba bien y que no la vomitaba empezamos a pensar: ¡va a superar esta crisis, lo va a hacer!, y así fue.  Cada día mejoró un poquito más, el jueves por la tarde ya ladraba, y el viernes volvió a casa.

Os dejo una foto de mi perra, a las 24 horas del ingreso, con Maite (nuestra veterinaria en prácticas de  Verano) Como resumen os diré que las causas para que un perro vomite, tenga diarrea, esté triste y no quiera comer son muchas. La pancreatitis es una de las causas de vómitos en el perro, que se puede superar con suero, analgésicos y alimentación baja en grasa siempre administrada en pequeñas cantidades y de forma frecuente. Si te os veis en una situación  parecida a ésta lo mejor es que visitéis inmediatamente a vuestro veterinario de confianza para descartar cualquier complicación. Pero además yo estoy convencida de que Bizi salió adelante porque Gabi, Nagore, Goiatz, Amaia, Oiane y Maite la cuidaron con mucho mucho cariño.

Y el próximo día os contaré otra historia de otro de mis niños.